PESCA AL LANZADO DESDE EMBARCACIÓN. Spinning y jigging tras seriolas
     

    Quiero recordar para los que se inicien en esta clase de pesca los nombres que se aplican a las distintas modalidades de pesca al lanzado y las distintas clases de artificiales. Particularmente, a mi me parece que el vocabulario español es lo suficientemente rico para no tener que utilizar palabras inglesas. Con todo emplearé estos términos cada vez mas extendidos entre nosotros.

    Estaremos haciendo jigging cuando dejamos caer en vertical al agua un artificial, de ordinario a una profundidad de varios metros. Se emplean los jigs o saltadores que tienen a menudo una cabeza de plomo redonda en cuya parte superior, encima del ojo, va insertada la anilla de tracción. La parte posterior o falda puede ser de vinilo o pluma.

    Esta clase de jigs, al dar un tirón y luego soltar, producen un atractivo movimiento ondulatorio vertical. También se les llama jigs a un tipo de pesados señuelos con formas o no de pececillos que son utilizados tanto lanzados haciendo spinning como dejándolos caer hacia el fondo practicando jigging

 

    Arriba a la izquierda jig de cabeza redonda.En el centro plug o rapala y a la derecha popper para pesca en superficie

    La técnica llamada spinning – o pesca al lanzado en horizontal con artificiales, para ser recuperados a mas o menos profundidad- es practicada con carretes de bovina fija en la que son llamados así, de spinning, (conociéndoles en España cuando se empezaron a usar como carretes de lanzar). El spinning puede ser practicada con toda una variedad de señuelos artificiales como: cucharillas mas o menos plomadas y con formas y pesos muy variados, jigs, rapalas o plugs -que tienen una lengüeta o babero en la parte de delante para que profundicen-, poppers ( señuelos con forma de peces flotantes, con cabeza excavada para pesca en superficie que al recuperarlos hace el pop, pop que les da el nombre), o spinners : artificiales utilizados más en el río, que van dotados de una paleta giratoria.

    Técnica de pesca al spinning

    Cañas y carrete . Los carretes que utilizamos para el spinning son los habituales para la pesca al volantín de fondo aunque, dado el continuo trabajo a que son sometidos, interesa que sean muy ligeros y resistentes, (lo mismo que la caña). Es preciso que tengan un alto poder de recuperación de 5/1 a 6/1, con 4 rodamientos al menos. Preferimos, pues, por su poco peso, carretes de grafito o aluminio, ya que puede ser muy cansado estar varias horas lanzando y recogiendo un señuelo. Cuantos más rodamientos a bolas o cojinetes contenga en su engranaje, más suave y rápida será la recuperación del sedal.

    Yo utilizo el carrete Shimano 9000 y una Italcanna, Phenix de 2,5 m. empleando mi amigo Jeromo, un experto que me inició en estos lances, un equipo mas moderno, una caña Tecnofish de 3,4 metros y un precioso carrete el Ultegra XT 10.000. En cualquier caso la caña tendrá una acción entre 50 y 150 gr

    Terminales . Los sedales que se emplean para la camada, en esta clase de pesca, deben ser muy resistentes, ya que deben ser finos para obtener mayor distancia en los lanzamientos y también para no ser vistos por nuestras presas, dada la poca profundidad a la que se pesca. Nosotros empleamos Invisiline de Seaguar, o la línea invisible de Berkley de 0.33 de fluorocarbón con una resistencia de 8,3 kg. Para una caña de 2,5 a 3 metros utilizamos una longitud de camada de una braza aproximadamente para facilitar el lance y la subida a bordo de la pieza con la caña a veces muy incurvada

      Señuelos . Hay una enorme variedad, ofreciendo las firmas, Halco, Grauvell e Hiro, entre otras, eficaces artificiales.
      Los mejores resultados que obtenemos estos días ( finales de otoño) , dado el tamaño de las seriolas y la profundidad de 5 a 24 metros que rastreamos, son con la Halco Twsty de 30 o 40 gr. o las Killer Turbulence de Grauvell de 45 gr o la Killer Lead Fish star de 50 gr de Grauvell en forma de pescado de un tamaño de 8 cm. Es curioso que la Halco Twisty que es simplemente un trozo de acero biselado e incurvado que en nada se parece a un pequeño pez se transforme, en manos de un buen pescador, en un señuelo tremendamente eficaz.


Nuestros jigs preferidos ( Halco Twisty)

     Preparación de línea y aparejo .

    A mi me gusta marcar la línea – una vez medidos los suficientes metros para que el señuelo llegue cerca del fondo-, sea coloreando una pequeña porción de la línea trenzada, o haciendo un pequeño y simple nudo corredizo o gaza que atrapa una pequeñísima porción de plástico fino ( por ejemplo un pequeña tira de la bolsa del almuerzo). Si el trocito es pequeño no impedirá que la línea salga con facilidad de la bobina del carrete.
    La finalidad es que el señuelo baje hasta casi el fondo pero evitando que pueda engancharse en el pecio con la consiguiente pérdida del mismo. Podremos calcular mas o menos a que profundidad pescamos, si contamos las vueltas que da la línea saliendo del carrete.

     Elección del lugar de pesca .
    La pesca al lanzado o spinning y la técnica a profundidad con jigs, lógicamente se tienen que utilizar donde sepamos que hay gran densidad de peces. De otro modo lo mas probable es que esta clase de pesca esté destinada al fracaso. En nuestra zona y particularmente durante el otoño localizamos las seriolas sobre pequeños pecios hundidos en 20 o 30 m de sonda o en torno a las balizas o pequeñas farolas que marcan el perímetro de las jaulas de engorde de atunes o de doradas.

La presencia de seriolas la detectamos por las pequeñas marcas que dejan en la sonda, del todo semejantes a las que señalan la presencia de jurelas. ( Véase la significativa imagen)

   Acción de pesca

     Un vez localizado el pequeño pecio lo balizamos . Si no hay casi viento, o éste es de fuerza 1 a 2, las pescamos a la “ronsa” o deriva, dando una y otra pasada por los alrededores del pecio marcado por la baliza. Si no, nos fondeamos procurando pescar en la vertical del barco hundido o muy cerca de él.
      El porqué de que se concentren las seriolas aquí, es a causa de que en torno a los pecios, auténticos arrecifes submarinos, se engendran corrientes ascendentes de nutrientes que ocasionan una proliferación de fito y zooplancton que motiva el que acudan pequeños pececillos, sardinitas o jureles a los que acechan las seriolas.
     Es conveniente de vez en cuando echar un vistazo a la sonda para ver a que profundidad se encuentran, con objeto de trabajar mas esa zona

    La primera vez que salí a esta interesante clase de pesca, fui invitado a bordo del “Esther” por Jeromo, un verdadero especialista en esta pesquera Fue realmente sorprendente ver la facilidad que posee de engañar a las seriolas con su artificial. Aún no habíamos preparado el resto de los tripulantes nuestras cañas y ya él batallaba con lo que fue una preciosa seriola. Me puse a su lado para observar su técnica y hacer unas fotos.  

    Su método consiste en dejar la cucharilla o jig hasta casi el fondo (jigging) o lanzarla unos metros dejando que se hunda un poco (spinning). Seguidamente da un par de tirones muy fuertes y seguidos, levantando con brusquedad la puntera de la caña, dando a continuación una o dos vueltas a la manivela del carrete, repitiendo los tirones y cobrando alternativamente línea hasta que aflore el señuelo. La finalidad es imitar la brusca huida de un pececillo a la vista de su depredador o llamar la atención del mismo al percibir éste las vibraciones del señuelo al agitarse, o al ver los destellos plateados que produce la pulida superficie del mismo.
      Es preciso tener en cuenta que nunca practicaremos esta modalidad de pesca con el freno del carrete muy cerrado, ya que si enganchamos alguna pieza mayor puede romper la línea con facilidad al tirar nosotros bruscamente. Si por el contrario, pescamos con el freno flojo, puede que no clave. Es necesario pues, regularlo muy bien.
     Al poco de empezar a pescar, lograba yo una hermosa pieza en torno al kilo que dada la finura de mi caña y sedal me hizo una bonita faena. ¡Es sorprendente la potencia de estos pequeños carángidos!

    A mi lado estaba un veterano pescador profesional, Rafael “el del Meteoro”, ahora apasionado por la pesca deportiva. Hace unos 45 años fue uno de mis maestros en la pesca sobre barco y del cual aprendí “señas” –enfilaciones- de pesqueros que aún conservo y pesco.

    A él le gusta pescar con línea de mano, dando frecuentes tirones a la misma al tiempo que la va recuperando poco a poco. Me llamó la atención su eficaz y artesanal señuelo. Era simplemente un pequeño cilindro de plomo de unos 8 cm de largo y uno de grueso, en uno de cuyos extremos había una anilla y en el otro una potera cuya pata estaba soldada en el interior del plomo. Para darle brillo raspaba con una navaja su superficie. Resultó que su sencillísimo artificial, en sus manos tenía casi la misma eficacia que nuestros sofisticados y caros” jigs ” o cucharillas plomadas, clavando en esta ocasión él, una de las mejores piezas de la jornada.
     Las seriolas, aún estas de pequeño y mediano tamaño, tiran muy bien y la acción de pesca es realmente divertida.No es raro que sobre estos pecios ricos en pequeños pelágicos ( bogas y jureles) acudan otros depredadores como las choas o anjovas (Pomatomus saltator), cuya defensa es espectacular incluso con tamaños de algo menos de un kilo. Entran bien a los mismos artificiales que las seriolas.

 

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