PESCANDO LAMPUGAS O LLAMPUGAS AL SPINNING

      Otra posibilidad de pescar al lanzado con artificiales y que hemos practicado en estos días otoñales es la pesca de la lampuga al spinning . Para ello las localizamos el banco de lampugas al curricán con los señuelos habituales cucharillas, pequeñas rapalas o pulpitos de vinilo- y una vez enganchada una, paramos el barco y lo dejamos derivar, manteniendo esta primera lampuga viva unos instantes atada a la popa. Sus compañeras al poco aparecerán. Es entonces cuando empleando artificiales como el Halco Twisty que presento mas abajo podremos divertirnos un buen rato y hacernos con un buen puñado de lampugas que a finales de septiembre alcanzan fácilmente el kilo de peso
     Las pescamos lanzando el artificial, tan lejos como me es posible, insertado en un aparejo de una braza de largo, de línea invisible de fluorocarbono (por ejemplo la Seaguar del 0,37), montado en extremo de una línea trenzada del 0,27. Pesco con una caña Foenix de Italcanna de 2,5 m con puntero de tipo medio.
     Un vez lanzado, dejo que se hunda el artificial unos 10 o 15 m y empiezo la recuperación no muy rápida intercalando un par de tirones bruscos cada cada 3 o 4 segundos, hasta tener el artificial al costado del barco. No es muy raro que durante la recogida tengamos 2 o 3 ataques bruscos antes de clavar definitivamente una lampuga. Su defensa es espectacular, dando saltos o haciendo cambios de dirección bruscos casi en superficie, a veces cortando la superficie del mar con su enhiesta aleta dorsal
    Es preciso recuperar con freno no muy apretado que hará la faena mas bonita, y estando atentos a los saltos hacia adelante para recuperar con mas rapidez, pues puede entonces desprenderse del anzuelo.
     Es corriente que otras lampugas acompañen a esta que va prendida en el anzuelo, siendo esta circunstancia aprovechada po los demas de a bordo que les largarán a las que se acercan unas pequeñas sardinas enganchadas en sendos aparejos. Si vienen un par de ellas al menos, la picada está asegurada.

     
    
    Una vez a bordo sus sacudidas y arqueos del cuerpo son continuos haciendo dificil el desanzuelarlas. Para ello y para evitar el clavarnos la potera al pretender coger su escurridizo cuerpo, nosotros utilizamos una toalla con la que la cogemos con relativa facilidad, la desanzuelamos y rápidamente la echamos al cofre del pescado.

    A veces cuando llevo ya unos cuantos buenos ejemplares, practico la pesca y suelta especialmente de los ejemplares menores que no han sido muy traumatizados por la potera del artificial.
     Como se puede ver en las distintas imágenes, el colorido de la lampuga es muy variable y presenta preciosas tonalidades que van del azul intenso o verdoso o al oro o plata según la fase de excitación.

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