PESCA DE ATUNES A BORDO DEL MADROÑO IV
   Hoy quiero afrecerles, con motivo de la publicación de un libro sobre su vida y las actividades deportivas de un gran amigo y pescador Miguel Cuervo Arango un pequeño extracto de uno de sus capitulos, todos ellos muy interesantes.
    Es mi proposito ofrecerles algunos capítulos e imágenes que pueden ser además muy didácticos vienendo de la mano de este gran pescador de altura, que tiene en su haber entre otros el de haber capturado mas agujas imperiales en nuestra zona

MADROÑO IV (pulse imagenes para ampliar)

   Aquel día de hace ya muchos años – cuando aún estaba autorizada la pesca del atun de un peso de peso inferior a 30 kg - salimos a pescar Felipe Cáliz, (un experto aficionado a la pesca de curricán costero y al jigging) y yo, a bordo de mi barco el MADROÑO IV Este, de una eslora de 11m y 430 CV, con dos depositos de gasoleo de 600 l , me permite una autonomía a velocidad reducida de 1000 millas .
     Salimos de madrugada rumbo al Planazo a 27 millas al rumbo 140º de Santa Pola –mi puerto base- Pasamos por encima y vi saltar atunes de unos 10 a 15 kilos de peso. Dimos varias vueltas pero no quisieron entrar.
    Continué hasta el Secaño, lo pasé por encima y tampoco. Seguimos rumbo Sur -SO y cerca de Águilas vi los delfines saltar.     Cuando nos acercamos, el espectáculo era impresionante. Entre delfines y calderones podía haber 1.000 o 2.000 ejemplares comiendo.
    Llevábamos 5 curris y nos metimos dentro del banco de delfines y calderones. Es curioso que nunca entre a curri ningún delfín ni calderón. Son muy listos.Sabemos que entre ellos van los atunes y por eso los buscamos.
    A los 5 minutos saltaron a la vez cuatro carretes (de los 5 curricanes que llevábamos) .¡Fue un momento emocionante!.Nos dedicamos a ellos y conseguimos subir a bordo 3, escapándose el cuarto.
    En este lance estaríamos aproximadamente una hora. Volvimos a echar los curris y al rato saltaron otros dos carretes. En una media hora, conseguimos subir otros dos atunes al barco
   Volvimos a echar los curris y al poco rato me dijo Felipe: “Miguel ¿ estás saliendo del banco?.
   Le contesté : “si Felipe, he puesto rumbo a Santa Pola" , a lo que contestó: “ Pero Miguel , si están ahí”.
   Dije “Sí pero son atunes de 20 kg y tenemos 5, así que van 100 kg de pescado. Si cogemos alguno en el viaje, bién pero ya tenemos bastantes”
    Ese día navegamos 150 millas . El mar en calma , el espectáculo de los delfines y calderones increíble, la pesca estupenda Picamos algo en el trayecto de vuelta , algún trago de vino etc. ¡Qué mas podía pedir un aficionado al mar!
   Felipe tardo tiempo en comprenderme , pues dejar un banco de atunes no lo hace todo el mundo. Yo estaba convencido que la mejor nevera es el mar. Cuando quieras mas atunes, abres la nevera del mar y vuelves a pescar. Así siempre comes pescado fresco


Felipe y Miguel en el puerto deportivo de Santa Pola (Pulse imagen para ampliar)